
¡SER VENDEDORA, UN OFICIO SOBRE VALORADO!
Empecé en el gremio de ventas a mis 17 años de edad, con el permiso de mi padre por ser menor de edad. Hubiera sabido a lo que me iba a enfrentar desde ese primer día que di ese paso, aceptando ¡ese primer trabajo!, talvez no hubiera aceptado y hubiese optado por estar en el gremio de la salud, o de la belleza que son oficios en los que quizás me pude haber encaminado.
No quiere decir, que no esté agradecida por lo bendecida que he estado toda la vida, gracias a esta profesión u oficio; porque gracias, a ella es que he madurado en muchos aspectos de mi vida, el acercamiento a Dios y mi espiritualidad ha sido, debido a los procesos que he vivido en mi trabajo como vendedora, asesora comercial, de diferentes empresas durante 21 años.
Hay que ser un pequeño psicólogo para caer bien a primera vista, romper el hielo, ganar su atención y atrapar ese cliente que tiene los ojos sobre tus facciones, pendiente si mientes o dices la verdad con respecto a lo que ofreces. No es fácil salir victorioso con una venta en una ciudad donde la gente es algo antipática, desconfiada, y todo lo compra en las galerías o plazas mayoristas y dice que consigue ese producto que tú le ofreces, a mejor precio del que lo llevas.

Además, te encuentras con tu competencia en el mismo cliente, y él o ella le ofrece a tu cliente, mejores precios, resulta quitándote la venta, y debes volver al siguiente cliente sabiendo que lo llevas más costoso, ahí es cuando debes ofrecer valores agregados y ganarte esa venta ahí demuestras tus destrezas como asesor. Acudes a tu empresa, para que te apoyen con un descuento o un premio para sacar esa venta, y te dicen no hay nada. Venda lo que hay señorita. Y si no vendes no cumples tu presupuesto, y sino cumples te sacan y si te sacan pues a buscar trabajo nuevo. ¡Esa así! un vendedor mantiene con un pie a dentro y otro afuera, esa zozobra de que te van a echar de tu trabajo, y más si tienes a parte de tu sostenimiento propio otra prioridad como hijos, padres, estudio, arriendos etc. Ahí es cuando piensas ¿qué debo hacer? a que me dedico sino se más sino vender, es lo que mejor hago, en lo que más me he desenvuelto estos 22 años. ¿Pero a que otra cosa me puedo dedicar? Bueno contesta una amiga, señorita ya tienes una carrera casi terminada, en comunicación social, puedes buscar en medios de comunicación o también vender de cuenta tuya, productos y con ello ayudarte para los gastos, son muchas opciones.
Y si nada que me logro ubicar laboralmente en lo que anhelo, pues busco ayuda de otros amigos, conocidos familiares, oro mucho me acerco más a Dios confió en el pero nunca, nunca contemplaría dejar de existir y regalar mi alma al diablo como muchos han resuelto acabar con sus vidas.
Ojo con eso el camino a seguir es DIOS.

